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viernes, 19 de diciembre de 2014

Jesús Tuson en Twitter

Me acaban de avisar de que Jesús Tuson, uno de los más grandes lingüistas de nuestro país, ha abierto cuenta en Twitter. Si eres yonqui de Tuson y ya te has leído y releído sus libros, es una súper noticia. Yo no solo tuve el lujo de disfrutarlo como profesor en la UB sino que además guardo como un tesoro una primera edición de El luxe del llenguatge, un libro hermoso que me hicieron leer en BUP.
Una gran iniciativa de este gran profesor (¡retirado antes de tiempo!). 
Yo no me lo pierdo.

sábado, 27 de marzo de 2010

George Herbert Mead para entender la interacción lingüística

Lejos de significar por sí mismas o en sí mismas de forma universal y unívoca, las cosas de nuestro alrededor reciben un significado particular y distinto según el marco cognitivo de los individuos de cada sociedad, de cada cultura y aun distinto, a veces, dependiendo de la idiosincrasia del individuo. Es de todos sabido que la distancia interpersonal, el contacto físico y hasta el tono de voz que se establecen en los actos comunicativos dependen, en gran medida, del contexto cultural donde se inscriben cada uno de los interlocutores. Una persona árabe, una europea y una japonesa por fuerza otorgarán diferentes interpretaciones al hecho de tocarse durante una conversación o a traspase de lo que cada una considera su espacio íntimo.
Más allá de la comunicación no verbal, el mismo hecho de utilizar un determinado código lingüístico ya es lo suficientemente significativo entre dos individuos, de forma que escuchar una u otra lengua activa de forma automática la evaluación del que tenemos enfrente: análogamente a la significación de la ropa o los símbolos de estatus social que puede portar la persona en ese momento, el vehículo lingüístico ya contiene un mensaje, una significación propia.

George Herbert Mead, gran sociólogo, fue el principal artífice de la Teoría de la Interacción Simbólica, cuya idea principal es que las personas actuamos en sociedad basándonos en los significados simbólicos que emanan de las situaciones que nos rodean. Como su nombre indica, este modelo se centra en la estrecha conexión que se establece entre símbolos e interacciones. El libro recopilatorio que publicaron a título póstumo sus alumnos, Mind, Self and Society, es útil para comprender cómo los individuos, de mutuo acuerdo, crean esquemas simbólicos y cómo estos esquemas repercuten o influyen a su vez en su comportamiento. Según algunos autores esta teoría fue muy influyente en su momento, en tanto que sirvió de puente entre los modelos centrados exclusivamente en el individuo y aquellas otras que otorgaban total supremacía a las fuerzas sociales.


Mead basó su teoría en tres postulados básicos:

1- La importancia de los significados en el comportamiento humano.

La TIS sostiene que los individuos construyen significados a través de la interacción social, ya que el significado no es intrínseco a las cosas. Blumer, un alumno suyo, reafirma esta teoría diciendo que el significado está en las personas no en las cosas. Los significados son pues productos sociales o creaciones que se forman en y a través de las actividades de las personas en un proceso de retroalimentación constante.

2- La importancia del concepto de uno mismo en la interacción y en los procesos significativos.

Viene a decir que el individuo desarrolla el concepto de sí mismo por medio de sus interacciones con los demás y que este concepto proporciona una importante causa del comportamiento humano, en la medida en que las autoexpectativas se ven o no cumplidas en el curso de las interacciones. Mead se refiere a esto como el Yo-espejo, y lo define como nuestra capacidad de vernos o concebirnos a nosotros mismos en la mirada de los otros.

3- La importancia de la relación entre la conducta individual y las expectativas sociales.

Este último punto se refiere al equilibrio que se establece entre la libertad individual y las restricciones socioculturales. El hecho de que somos socialmente evaluados de acuerdo a unos paradigmas conductuales consensuados influye en nuestro comportamiento: nos hace permanecer conscientemente apegados a unas expectativas de comportamiento adecuado a las circunstancias comunicativas particulares de cada interacción (interlocutor, propósito, grado de formalidad, etc.)

En resumen, cabe subrayar que muchas de las acciones que emprendemos en nuestra vida diaria se encuentran rutinizadas, forman parte del habitus de los individuos. Una vez adoptados e interiorizados, los paradigmas de actuación son seguidos por los individuos de forma semiautomática. En cuestiones de comunicación: la estructura de la conversación, el saludo, el registro que utilizamos, son todos elementos de nuestro comportamiento lingüístico que se activan, por así decirlo, por defecto, fruto de la habitualidad o cotidianeidad de los mismos.
Como individuos libres, sin embargo, podemos optar por no seguir los guiones o no adoptar los patrones conductuales propios de cada situación y quebrantar así las expectativas de nuestro interlocutor, aun a riesgo de que éste se forme una idea equivocada o un juicio negativo sobre nosotros.

En fin, que Herbert Mead es muy muy recomendable cuando uno se adentra en el espinoso campo de la sociolingüística, que no olvidemos que es sociología del lenguaje.

¡A veces no hace falta leer lo último que sale, sino conocer lo primero que se dijo!

George Herbert Mead (Editado por Charles W. Morris en 1934): Mind Self and Society from the Standpoint of a Social Behaviorist. Chicago: University of Chicago.

lunes, 26 de mayo de 2008

Todo el mundo sabe

De una u otra forma todos los manuales de lingüística sacan a relucir el tema de la dificultad del estudio del lenguaje, cosa que no impide que absolutamente todo el mundo opine alegremente sobre cuestiones como la superioridad, mayor claridad o musicalidad de una lengua respecto de otra, sobre cómo los niños adquieren el lenguaje por imitación, etc., etc.
A este respecto, he dado con una pequeña anécdota del gran Bloomfield, que es muy divertida:

"Bloomfield tells of visiting the house of a doctor who propounded the theory that a language such as Chippewa could contain only a few hundred words, citing as authority a Chippewa Indian guide. When Bloomfield tried to explain that the situation was not quite that simple, the doctor turned his back. The record does not show that Bloomfield retaliated by offering the medical man a good prescription for scarlet fever."

En Bolinger, D. (1968): Aspects of Language, Nueva York: Harcourt, Brace & World Inc.

jueves, 28 de febrero de 2008

off the record

Steven Pinker, the Harvard cognitive scientist, who wrote admiringly about some of Chomsky’s ideas in his 1994 best-seller, “The Language Instinct,” told me, “There’s a lot of strange stuff going on in the Chomskyan program. He’s a guru, he makes pronouncements that his disciples accept on faith and that he doesn’t feel compelled to defend in the conventional scientific manner. Some of them become accepted within his circle as God’s truth without really being properly evaluated, and, surprisingly for someone who talks about universal grammar, he hasn’t actually done the spadework of seeing how it works in some weird little language that they speak in New Guinea.”


John Colapinto, en The New Yorker (abril 16, 2007)

http://www.newyorker.com/reporting/2007/04/16/070416fa_fact_colapinto?currentPage=all

miércoles, 23 de enero de 2008

Lorenzo Hervás y Panduro


Lorenzo Hervás y Panduro (1735-1809) fue un digno exponente del siglo de las luces en España: además de a los menesteres propios de su vocación, se dedicó a viajar incansablemente y a plasmar con detalle sus pensamientos en materias tan diversas como la teología, la filosofía, la pedagogía, las lenguas del mundo o los derechos del hombre. Autor prolífico, hablaba varias lenguas aunque publicó en italiano los veintidós volúmenes que conforman lo que él calificó como su enciclopedia.

Todos aquellos que hayáis tenido a M. Carme Junyent como profesora conoceréis la obra y los pensamientos en torno al lenguaje y a la diversidad de las lenguas de este jesuita de vida insólita. Pues bien, ahora ya tenemos acceso a gran parte de su obra a través de la biblioteca virtual Cervantes (tenéis el enlace al portal de este autor en el apartado must-visit, en la parte izquierda de este blog). No dejéis de visitarla: en ella podréis consultar muchos de los libros de Hervás, aunque no el Catálogo de las lenguas, que, sin embargo, podéis descargar gratuitamente desde google books: (
http://books.google.es/books?id=IBISAAAAIAAJ&printsec=titlepage).


A medida que lo vas leyendo te das cuenta de que el abate Hervás era un hombre de contrastes, capaz de las reflexiones más increíblemente acertadas e intuitivas sobre el lenguaje, pero también de las argumentaciones y los razonamientos más impropios de un hombre de su formación e inteligencia.
Por ejemplo, defiende la educación de la mujer pero, al mismo tiempo, ve necesario el castigo físico a los niños; llama a la educación mundial de los “sordomudos” pero, a la vez, los tacha de pobres desgraciados e ignorantes; en materia lingüística, ya intuye la dualidad I-language vs. E-language (a las que él llama gramática “natural” y gramática “artificial”) o apunta a la distinción de género en los pronombres como origen de los afijos en los primeros sistemas nominales morfológicos (¿qué pensaría Fodor si supiera que alguien había hablado ya de eso dos siglos antes que él?) pero, más adelante, sentencia que la diversidad lingüística tiene su causa en los hechos de Babel.
Cuánto de su pensamiento debemos a las doctrinas religiosas y morales que impregnaban las ideas de los polígrafos de aquel tiempo no lo sabemos, aunque puede intuirse. Su legado intelectual en cuestiones lingüísticas, sin embargo, es impagable y su lectura, una delicia.
Concretamente, los libros en que podemos encontrar reflexiones en torno al lenguaje son:

Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas y numeracion, division y clases de estas según la diversidad de sus idiomas y dialectos (1798).


Historia de la vida del Hombre (1789).
Tomo I, Libro II, Cap. VII: Tiempo en que el infante empieza á hablar; si hay idioma natural al Hombre; y sobre la diversidad de idiomas.


Escuela española de sordomudos o Arte para enseñarles á escribir y hablar el idioma español, dividida en dos tomos (1795).
Cap IV, art II: Ideas gramaticales de los Sordomudos. Origen del género gramatical en los nombres y verbos. Efectos del uso de los pronombres en tiempos de la ignorancia.

Os copio algunos extractos para que veáis a qué me refiero:

…porque el espíritu del hombre sin comunicación con los otros hombres, se exercita y se cultiva tan poco que no piensa sino quando se halla indispensablemente obligado por los objetos externos á pensar. (1795:58)

…pues si en un desierto se hallaran algunos nacidos en él ó abandonados sin haber aprendido ningun idióma, ellos luego con la mayor facilidad empezarían á comunicarse mutuamente sus ideas con señales externas, y después facilísimamente pasarian á dibujar ó pintar con colores la figura de los objetos: pero no llegarian jamas á juzgar que con acentos vocales se podian pintar. (1795: 69)

Sobre el origen del abuso en caracterizar con algun género todos los nombres, yo pienso asi. Al principio del mundo los hombres reduciendo sus pensamientos a los límites del cuidado de su familia y de los animales, en que hallaban alimento y vestido, hablaban solamente de aquellas cosas que la naturaleza distingue con sexôs ó géneros de macho y hembra. […] Los primeros hombres que eran naturalistas, porque todos eran agricultores o pastores, conocieron en las plantas, como en los animales, la diversidad de sexôs: y siendo entre ellos de continuo uso los nombres de plantas, animales y hombres (estos términos formaban entonces el diccionario físico y político de todas sus ciencias) debieron nombrar estas cosas distinguiendolas en el género, y después por ignorancia ó por capricho extendieron el género a todos los nombres, aunque fuesen de cosas incapaces de diferenciarse por el sexô. (1795: 73-75).

Las ideas primitivas que en los hombres pudieron influir para la invención de los casos de los nombres, me la figuro yo asi. Al principio ningun idioma tenia diferencia alguna de casos; mas todos eran indeclinables, como lo son aun en la mayor parte de las lenguas conocidas. Empezaron los hombres á hablar en materias ó asuntos diversos, y porque notaron que la acción de algunos verbos se puede referir á dos ó mas objetos con diversos fines, significaron las relaciones con dicciones ó partículas, que en latín y en otros idiomas se llaman preposiciones: pero se deberian llamar posposiciones, porque en la mayor parte de los idiomas se posponen. […] diciendo asi: por exemplo Yo doy manzanas dos Pedro-à. (1795: 95-97).

No debe causar maravilla que los Sordomudos tengan dificultad en entender el uso de los relativos, pues sin ellos raciocina la mente de los Sordomudos, según he hallado en el exâmen que he hecho de sus ideas gramaticales. Hay lenguas como la kirikí, la betoi y la tunkina, que no tienen ningunos relativos: y esto basta para probar que la razon no pide el uso de los relativos, aunque se conforme con el. (1795:108).

De esta doctrina se infiere que si por desgracia (que algunas veces ha sucedido) el infante pierde la lengua [el órgano] ó su uso, no obstante se le debe enseñar á hablar con los labios, los dientes y la glotis. (1789: 234).

En todos tiempos los Autores de todas las naciones civiles han disputado, si hay lengua natural al Hombre; y de donde proviene la diversidad de idiómas que se conocen en el mundo. […] y observando la diversidad substancial de los idiómas en las palabras y en la sintaxî, establezco que el Hombre es incapáz de formar por sí mismo un idioma; que fue infuso el primero que hablaron los hombres; y que la diversidad de los idiómas en las palabras y la sintaxî no puede ser efecto de otra causa, que de la admirable confusion de lenguas, que refiere Moysés.(1789:242-243).

martes, 9 de octubre de 2007

Lenguas Posibles


Estamos en clase de Pragmática y el profesor Xavier Laborda nos propone crear un blog, así que ya me ves pensando un nombre que no haya sido utilizado previamente por nadie. Después de probar infructuosamente con varios nombres referidos a la Lingüística (nombres pomposos, ahora que lo pienso) me canso y decido, después de echar un vistazo a mi alrededor (a lo Kaiser Sosé: ahí va la primera strizzata d´occhio a los curiosos) echar mano de mi última lectura: Possible and Probable Languages, de Newmeyer. ¡Pues ahí va! Y que conste que no comparto la versión dura de las tesis generativistas...Pero, dejando de lado el sentido que Newmeyer le otorga al concepto de lenguas probables, me gusta pensar que cada idiolecto es una lengua diferente, un código distinto, idiosincrásico, propio y único.
En este blog pretendo plasmar pensamientos varios sobre cuestiones referidas al lenguaje y a las lenguas: desde temas de traducción y corrección hasta aspectos de macro y microlingüística relacionados con la pragmática, la tipología, la evolución del lenguaje, la semántica, el análisis crítico del discurso, etc.